Guía completa

Una pieza pequeña con efecto grande en el arranque

El sensor de árbol de levas informa a la centralita de la posición exacta del árbol en cada momento, un dato imprescindible para calcular cuándo debe inyectar y encender cada cilindro. Cuando su señal falla o se vuelve errática, el síntoma puede ir desde un arranque más lento de lo habitual hasta, en casos avanzados, la imposibilidad de arrancar el motor.

Por qué comparamos con el sensor de cigüeñal

Los síntomas de un fallo en el sensor de árbol de levas pueden parecerse mucho a los de un fallo en el sensor de cigüeñal, porque ambos aportan información relacionada con la sincronización del motor. Comprobar los datos en vivo de los dos antes de decidir cuál sustituir evita cambiar la pieza equivocada.

El cableado, otra vez el sospechoso habitual

En motores con algunos años, no es raro que el fallo real esté en el conector del sensor, afectado por calor y vibración constante, más que en el propio componente. Revisar esto antes de sustituir evita gastos innecesarios.

Qué hacer si el síntoma es intermitente

Los fallos intermitentes son los más difíciles de diagnosticar porque el código puede no estar activo en el momento de la revisión. En esos casos revisamos el historial completo de códigos guardados en memoria, no solo el aviso que esté encendido en ese momento.