Guía completa

Un ruido que avisa antes de romper del todo

El chasquido metálico al girar el volante a tope, típico al maniobrar en un aparcamiento, es de los síntomas más reconocibles del taller y también de los que más se ignoran porque no afecta a la conducción normal en línea recta. Es precisamente esa fase la que conviene aprovechar para revisarlo, antes de que la junta homocinética falle del todo.

Fuelle roto no es lo mismo que junta dañada

El fuelle es la funda de goma que protege la grasa interna de la junta homocinética. Cuando se rompe por desgaste o por un golpe, dejar de revisarlo unos meses permite que entre suciedad y salga la grasa, lo que acelera mucho el desgaste de la junta que protege. Si se detecta con el fuelle recién roto y la junta todavía sin holgura, la reparación es mucho más económica que esperar al chasquido evidente.

Por qué revisamos ambos lados

Aunque el ruido solo se note en un lado, el desgaste por edad y kilometraje suele avanzar de forma similar en el lado contrario, especialmente en coches con más de 120.000 km. Lo comprobamos siempre en la misma visita para no tener que volver a los pocos meses por el otro lado.

Qué pasa si se ignora

Un palier que llega a romperse por completo deja esa rueda sin transmisión de fuerza, lo que puede ocurrir en marcha y de forma repentina. No es una avería que convenga posponer una vez que el chasquido es audible con claridad.